La falta de efectos concretos del acuerdo nuclear ha tensado el ambiente político, reforzando la importancia de esta segunda vuelta.
Irán celebró este viernes la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias para cubrir los 68 escaños que no obtuvieron el respaldo exigido en los comicios del pasado 26 de febrero.
Esta situación ha llevado al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, a criticar con dureza los gestos conciliadores de los moderados hacia Occidente, y en especial hacia aquel país.
Aunque los resultados de la primera vuelta apuntaron hacia un Parlamento más favorable a las políticas del Gobierno de Hassan Rohaní, el vuelco no fue total.
Así, algunas circunscripciones carecieron de candidatos de esa tendencia, lo que desanimó a parte del electorado, en especial en la segunda vuelta, y ha aumentado el peso de los independientes en el próximo Parlamento.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/29/actualidad/1461956176_022693.html
