Incluso tras el suceso de Nochevieja, y con Israel ya en prisión, Silvia siguió manteniendo el contacto con él.
Dolors está dispuesta a que su hija Silvia no vuelva a dirigirle la palabra.
Dolors aún se pregunta cómo ha ocurrido todo.
Ha crecido en el seno de una familia acomodada, tiene formación y un nutrido grupo de amigos.
Aún hoy, Silvia sigue enganchada: cada domingo, le lleva a su hijo a Brians para que Israel lo vea.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/29/catalunya/1459276354_636209.html
