En este sentido, la creciente dependencia de los de fuera por parte del país ha ido paralela a las dificultades y desviaciones de su fiesta de toros.
Este neoliberalismo taurino en México y en el resto de los países sólo ha favorecido a la tauromafia internacional, no a la fiesta de los toros de los respectivos estados como expresión cultural e identitaria.
Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera .
Chale, mi buen, pero si Hitler acariciaba a sus perros y daba de comer a los cervatillos, ¿dónde queda la relación?
El corazón es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse con las otras personas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/27/opinion/a10o1esp
