Claro que muchos rechazaron a Hugo Gutiérrez Vega, lo consideraron demasiado moderno, demasiado atrevido, demasiado manga ancha, demasiado innovador, demasiado volcánico.
Su nombre, don Hugo Gutiérrez Vega.
Nadie ha divulgado ni ha traducido a los griegos tanto como Hugo Gutiérrez Vega; nadie en México los ha reverenciado domingo tras domingo.
Con su inmensa cortesía y su don de gentes, Hugo Gutiérrez Vega, el diplomático, logró hacerles entender que la ruptura no era con los que se habían quedado, sino con un gobierno inaceptable: el de Franco.
Gutiérrez Vega pertenecía al PAN de Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna, cuando los jóvenes panistas todavía creían que podían cambiar al país.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/27/opinion/a05a1cul
