La denuncia separa la actuación de Lula en dos fases: la primera, entre 2008 y 2010, cuando todavía era presidente y, como agente público, culpable de corrupción.
En este caso, la contratación se hacía mediante LILS Palestras, creada por Lula a comienzos de 2011, nada más dejar la presidencia.
El equipo de defensa del presidente convocó la misma tarde del lunes una rueda de prensa para rebatir las acusaciones y tildar la denuncia de «genérica, frágil y superficial».
El expresidente también ha sido nombrado en la investigación principal del caso Petrobras, que hace poco llegó al Tribunal Supremo.
Los abogados de Lula han comenzado con la más antigua, la de su esposa, Marisa Letícia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/10/actualidad/1476124135_466054.html
