De la misma manera que en las redes sociales los memes y los tuits ingeniosos sustituyen cualquier debate sustantivo.
Y ambos fenómenos, Trump y los vicios del ruido digital, son más que una horrorosa casualidad.
Nada se multiplica más rápido que el odio viral.
Y las redes sociales no han hecho sino amplificarlo.
Algo similar sucede en las redes sociales.
Fuente original: La horrorosa casualidad | Internacional | EL PAÍS
