Ese sentido común, habitual en los dirigentes de izquierda que surgen de los sindicatos, no de la universidad, no exime a Morales de la mayor amenaza que enfrentan los caudillos: que se quiebre la ilusión de eternidad.
Bolivia produce 58 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales 41 millones son comprados por Brasil y la Argentina.
La peripecia de Evo Morales y su plebiscito constitucional es el hecho más reciente que volvió a darle la razón.
Y eso que sólo había dos opciones: sí y no a que Morales pueda postularse en 2019.
Veinte horas después del cierre de los comicios el Tribunal Supremo Electoral había escrutado menos del 30% de las actas de votación.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/22/america/1456179449_800775.html
