“Ya no sé qué pensar, la mala suerte me persigue.
O hace justo un año, el 28 de febrero de 2015, cuando ganó la clásica del Ardèche, a escasos kilómetros de Valence.
“Perdí el conocimiento y tardé un rato en despertar, afortunadamente, el escáner salió bien en ese sentido.
Sepúlveda, resignado a una baja de tres meses.
Dos meses después, a mediados de septiembre, ganó la clásica del Doubs.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/29/actualidad/1456765514_099408.html
