Por el contrario, tres días después de ocurrido el trágico suceso, los familiares siguen sin poder saber qué ocurrió y lejos de actuar con la transparencia ofrecida, la fiscalía egipcia ordenó la censura de cualquier noticia relacionada con la investigación.
Hasta ahora sigue sin determinarse claramente si el grupo de turistas fue introducido por error en una zona de acceso prohibido, como asegura la versión oficial, o si, como afirman fuentes particulares del sector turístico egipcio, el ataque se produjo fuera del área en que las fuerzas gubernamentales se enfrentan a grupos armados irregulares.
La lamentable muerte de ocho turistas mexicanos y las lesiones sufridas por otros seis a consecuencia de un ataque perpetrado por fuerzas militares y policiales cuando paseaban por un paraje desértico de Egipto, siguen sin ser esclarecidas, a pesar de las gestiones del gobierno de México y las promesas de las autoridades egipcias de realizar una investigación expedita, exhaustiva y transparente , como ofreció el canciller Sameh Shoukry a su homóloga mexicana, Claudia Ruiz Massieu, quien viajó a El Cairo con los propósitos específicos de buscar una aclaración y ofrecer asistencia a las víctimas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/17/opinion/002a1edi
