Las autoridades palestinas calificaron la medida de “escalada israelí” de la tensión al restringir el paso al casco histórico de la ciudad.
Grupos de ultraderechistas se manifestaron la noche del sábado en Jerusalén para pedir al Gobierno mano dura contra los ataques palestinos.
En una decisión sin precedentes desde el fin de la segunda Intifada, hace 10 años, las fuerzas de seguridad israelíes cerraron el paso este domingo a todos los palestinos, excepto a los residentes, a la Ciudad Vieja de Jerusalén.
El despliegue de cientos de policías y de agentes de fronteras era también visible en los accesos y las principales calles de la Ciudad Vieja.
Solo se permitía la entrada a los ciudadanos israelíes, a los turistas y a los vecinos palestinos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/04/actualidad/1443960697_130252.html
