Y aun así, en el mundo caprichoso de la presidencia de Trump puede que este nuevo presidente algún día intente convencernos de todo lo contrario.
Que Barack Obama haya prometido trabajar “de forma muy intensa para que ahora haya una transición de éxito” es prueba de ello.
El nuevo presidente logró menos votos que Mitt Romney en 2012 y John McCain en 2008, ambos perdedores.
Quien gana, sin duda, es la América blanca, ese concepto que parecía haber dejado obsoleto la presidencia de Barack Obama y que ha regresado con fuerza.
Deberá analizar el partido qué han hecho por sus bases dos presidentes, Bill Clinton y Barack Obama, cuyas políticas económicas no han diferido terriblemente de las de George W. Bush.
Fuente original: La presidencia del miedo | Opinión | EL PAÍS
