Hasta el 20 de abril, dentro del ciclo La Sala Beckett está de mudanza se realizarán lecturas dramatizadas de estas obras a cargo de los mismos actores que las estrenaron.
Batlle debutó en la Beckett durante la temporada 1997-1998 con este texto sobre dos etnias enfrascadas en una guerra civil.
Fue en 1989 y desde entonces el número 55 bis de la calle Alegre de Dalt, bautizado como Sala Beckett por la admiración que en ese momento profesaba al autor alemán, se ha convertido en una pieza fundamental del mapa escénico de la ciudad.
Para despedir su última temporada en Gràcia Toni Casares, que cogió las riendas de la Beckett en 1997, ha rescatado 28 montajes emblemáticos de la historia del edificio.
A pesar de las comodidades, la filosofía de la Beckett seguirá intacta, afirmó Casares.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/03/catalunya/1456959814_148565.html
