La sorprendente dimisión de Toshifumi Suzuki, consejero delegado de la cadena de tiendas de conveniencia 7-Eleven, una de las más populares de Estados Unidos, se ha convertido en uno de los fenómenos de Wall Street.
Cuatro meses después de su renuncia, Enron estaba en quiebra y cinco años más tarde Skilling entraba en la cárcel.
Entonces, Dan Burnham, consejero delegado de Raytheon, anunció que se iba porque necesitaba «pasar tiempo con su familia, enseñar y posiblemente convertirse en director en otras empresas».
Según las actas, trató de dejar a su hijo al frente de la empresa ignorando las peticiones del resto del consejo.
Tres años más tarde, Burnham fue condenado a pagar 1,75 millones de dólares por irregularidades contables de la empresa donde se había marchado.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/10/actualidad/1460300937_350710.html
