En este otra versión del desplazamiento, Ángela Osorio Rojas y Santiago Lozano Álvarez comenzaron a trabajar hace 11 años.
Primero como tesis en la universidad de su ciudad, Cali, después en forma de guion que acaba de estrenarse.
Cuando abandonan sus tierras, no solo salvan la distancia que determina si viven o mueren, comienzan un segundo camino, el del desarraigo.
Su hijo Yosner, un joven de no más de 18 años, ha encontrado en estas casitas de caña y chapa su hogar.
«La invisibildad está en la imposibilidad del desprendimiento del lugar del origen y en la capacidad de la sociedad para integrar al otro.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/15/actualidad/1460677368_227239.html
