Una de las más profundas y fructíferas amistades que ha producido la literatura fue la que mantuvieron Sherlock Holmes y el escritor italiano Umberto Eco.
Umberto Eco fue sobre todo el gran narrador de la duda, de la búsqueda, del juego, que dejaba al lector lleno de preguntas.
Una descripción clavada a la que hace Watson de Holmes.
Que se nutriese de las aventuras del detective no quiere decir que no fuese un escritor original, todo lo contrario.
Eco unió la literatura y la vida como pocos autores lo han logrado y esperemos que él también, muy pronto, comience a recibir una nutrida correspondencia en el 221B.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/20/actualidad/1455985046_806369.html
