Conoció a Joaquín a través de un blog de música y tras un tiempo chateando, quedaron para conocerse personalmente.
«De alguna manera tiene que haber algo para que dejen de matar a mujeres como si fueran perros.
Cuando las fuerzas le flaquean piensa en su hijo, al que quiere criar en una sociedad libre de violencia.
Es una sensación refea (…) En todo este tiempo no fui yo», dice Mariela, acompañada por Andrés, de casi dos años, y su madre.
Zambrano denuncia que «las influencias políticas» del agresor estuvieron detrás de la manipulación de pruebas y de la baja condena.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/03/argentina/1464971248_391572.html
