El secretario de Organización de esa Ejecutiva, César Luena, también accedió por allí a la sede federal.
Detrás quedaba una jornada de más de 12 horas marcada por la fractura entre sus partidarios y detractores casi a partes iguales.
Los partidarios de Sánchez se pusieron a votar en urna la celebración de un congreso frente a la oposición del otro sector.
“Como avisé si perdía la votación, anuncio mi dimisión como secretario general”, se despidió Sánchez.
Dentro, en el patio al final del edificio que alberga la sede socialista, Díaz dialogaba con representantes de las distintas federaciones.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/10/01/actualidad/1475352637_277659.html
