Hay un poco de todo en el gran supermercado del vertedero Roma, es decir, calles, plazas y callejuelas que se asfixian en la crisis de los residuos.
“AMA limpia las calles a trompicones, cada dos días – denuncia Giulia Tagliapetra, residente de la zona – pero los ciudadanos tenemos que seguir pagando la tasa de basuras”.
Rabia también entre los vecinos de los suburbios de Corviale, donde los residuos voluminosos bordean todas las calles, de Via Poggio Verde hasta via di Mazzaurati.
“¿Qué deberíamos hacer, comernos la basura?”, grita Enzo Ticconi, jubilado, mientras señala las pilas de colchones, sillas y mesas apiladas en medio de Via dell’Archeologia.
Ni siquiera las zonas bien de la capital escapan a la “gira de la basura”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/05/actualidad/1470391291_810574.html
