Algunas enfermedades autoinmunes como el vitíligo y la alopecia pueden dañar las células del pigmento e inducen a las canas.
Las canas prematuras pueden aparecer también en personas afectadas por anemia perniciosa, tiroides o síndrome de Down.
A la mayoría de nosotros nos asoman las primeras canas cuando nos acercamos a la treintena.
Las canas prematuras responden a los síndromes de progeria de Hutchinson y el de Werner, donde todo el proceso de envejecimiento del cuerpo se acelera.
Estas células producen pigmentos que se incorporan a las fibras de crecimiento de los cabellos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/03/buenavida/1457006571_694787.html
