El resultado no puede ser beneficioso para Londres si impone un freno a la libre circulación de personas.
Su mayor preocupación es preservar los derechos de las decenas de miles de italianos que trabajan en Reino Unido.
La salida del Reino Unido de la UE será extremadamente compleja.
En lo político, Londres puede tener problemas con Escocia o Irlanda del Norte, y Europa con sus reflejos populistas, que pueden traducirse en otras peticiones de salida del club.
Y dos: Reino Unido no moverá sin aranceles sus bienes y servicios por toda Europa si cierra las puertas a los ciudadanos de la UE.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/08/actualidad/1475947343_421543.html
