La cultura es una noria eterna que suma y jamás resta.
Nunca antes la humanidad leyó tanto ni tan rápido como hoy, ni las personas intercambiaron tantas y tan innovadoras ideas.
No por generalizarse las especializaciones, los oficios y los comportamientos específicos, las personas se volvieron criaturas unidimensionales, sino todo lo contrario.
Ya vendrán quienes con los pulgares produzcan arte, como con cartas escribió Samuel Richardson Pamela o La virtud recompensada.
El correo electrónico no ha suprimido el género epistolar, sino que lo ha cambiado.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/02/29/lectores-y-televidentes-la-cultura-suma-y-jamas-resta/
