Han transcurrido 63 años y María, que ya es Doña María, sigue de buen humor.
Doña María lo hizo.
Hace ya mucho tiempo, frente al espejo, María Cárdenas vio borrarse su rostro.
Cuando acaba, Doña María, desafiante y mexicana, rompe con La Rielera.
Es María Cárdenas ante el espejo; huérfana y alegre.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/22/mexico/1456174244_175078.html
