Miquel Oliver Almiñana es miembro de la colaboración científica LIGO en la Universitat de les Illes Balears.
Todos los que estábamos allí sabíamos que estábamos viviendo un momento histórico para la ciencia.
Si ese no era el caso iba a ser algo tan impactante que casi ni nos atrevíamos a pensarlo.
Pasaban los días y el trabajo continuaba, pero la sensación de euforia silenciosa y contenida iba creciendo en el ambiente del observatorio.
En aquel momento no tenía ni idea de lo que esa estancia iba a suponer para mí, ni para nadie, porque quién nos iba a decir que en ese periodo se detectaría la primera onda gravitacional en la historia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/11/ciencia/1455187667_608086.html
