En eso consistiría ser un verdadero macho alfa.
En conclusión: a nuestro estereotipo del macho alfa no le vendría mal una corrección.
En definitiva, el macho alfa no es agresivo, porque no necesita serlo.
Pero ese estereotipo es una mala interpretación de cómo se comporta el genuino macho alfa en una familia de lobos, que es un modelo de conducta masculina ejemplar.
“La principal característica de un lobo macho alfa”, dice el guardabosques y veterano estudioso de esta especie Rick McIntyre mientras los observamos, “es una discreta confianza y seguridad en sí mismo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/12/ciencia/1463056020_205639.html
