Al analizar dichos eventos político-populares me resulta imposible no recurrir a las fantasías novelísticas para explicarme los mencionados fenómenos.
¿Por qué el presidente Santos convocó a un plebiscito cuando podría haber suscrito el acuerdo sin exponerse a un ataque feroz por parte del expresidente Uribe?
Los políticos ya no se expondrán a nuevos plebiscitos por más obvia que sea la temática.
¿Qué tal la mirada de pánico de las asistentes con las caras cubiertas por el tapaboca al ser consultadas con las medidas inaplazables a tomar?
A lo largo del año en curso se han llevado a cabo dos plebiscitos, uno en Reino Unido y el otro en Colombia, y ambos han resultado catastróficos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/06/mexico/1475789283_907035.html
