Un decreto de expropiación de sus tierras no los desanimó y se ampararon contra el atropello.
Después, el decreto expropiatorio de 37 hectáreas, 93 áreas y 86 centiáreas de uso común.
Finalmente, el juez quinto de distrito en materia de amparo y juicios federales en el estado de México concedió la suspensión del decreto.
Vino la división de los pueblos, la compra de voluntades, el engaño para apoderarse de las tierras.
Primero fueron detenidos 14 opositores, y el 3 de noviembre de 2014 otros ocho.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/12/opinion/012o1pol
