Adquirida por unos 500 millones, sirve para que las aplicaciones funcionen de forma sencilla en las diferentes plataformas del mercado.
Este no ha sido su primer golpe en Silicon Valley.
Pagó 1.200 millones de dólares (unos 900 millones según el cambio medio de ese año).
Oculus, que costó 2.000 millones de dólares, fue una forma de impulsar una nueva narrativa, que también sirve para publicar anuncios.
Microsoft ha sorprendido al comprar LinkedIn por 23.260 millones de euros, casi cuatro veces más de lo que pagó por Skype en 2011.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/18/actualidad/1466260434_044069.html
