Lo traía arrastrado de los brazos y entonces vi que llegaba un proyectil.
“El disparo me afectó el bazo, el hígado, el pulmón izquierdo y el riñón.
Luego vi demasiada sangre y de ahí me ayudaron a salir en taxi.
Ya había gente herida, gente cargando heridos.
Lo que sigue son testimonios de cuatro de los heridos de aquel día en Nochixtlán.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/01/mexico/1470003363_731550.html
