Si me disparan un tiro, yo quiero que me atiendan en el Fiorito», dice Aníbal Aristazabal, médico en el hospital Fiorito.
La gente que terminaba una residencia, como yo, quería entrar en un hospital público.
«En el hospital público se hace lo que hace falta para el paciente», remarca esta neonatóloga.
El médico clínico Aníbal Aristazabal, del Fiorito, compara la evolución de los hospitales públicos con la de las estrellas.
«Nadie vive con el sueldo de un hospital público, tenés que trabajar en dos o tres lugares», continúa Araya, quien complementa su ingreso con otro en una clínica privada.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/22/argentina/1474565187_105765.html
