Nació así el billete de 500 euros, solo superado en el mundo por el de 1.000 francos suizos (909 euros) y el de 10.000 dólares de Singapur (66.357 euros).
Había alguna razón de peso: un millón de euros en billetes de 500 pesan 2,2 kilos, ocupan un volumen aproximado de tres litros y pueden caber en un bolso mediano.
Todo es posible con un billete cuya trayectoria vital es tan poco transparente.
Y es que también los terroristas yihadistas aprecian las ventajas de este billete.
Esta pregunta permanece sin respuesta desde el mismo momento en el que nació la moneda europea, hace ya 14 años.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/12/actualidad/1455299904_285686.html
