Después de los atentados de 2001, en que murieron unos 3.000 estadounidenses, la entrada a EE UU de extranjeros se ha hecho mucho más difícil.
Uno, la tozuda realidad de que EE UU es el país del mundo con más armas de fuego per cápita y también el país desarrollado con más violencia armada.
El republicano Donald Trump, rival de la demócrata Hillary Clinton, ha sugerido inscribir a los musulmanes en un registro y vetar la entrada a EE UU de fieles de esta religión.
Orlando pondrá aprueba el fuste de quienes aspiran a dirigir el país más poderoso del planeta en los próximos cuatro años.
La matanza homófoba de Orlando, en la madrugada de este domingo, se ha calificado en seguida como el peor ataque terrorista en suelo estadounidense desde el 11 de septiembre de 2001 y el peor ataque con armas en la historia de Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/12/actualidad/1465746408_432687.html
