Casi 15 años después, un tribunal condenó a los responsables de estos crímenes, encabezados por el exsecretario de Seguridad Enrique Mathov y el antiguo jefe de la Policía Federal Rubén Santos.
Un día después, la policía endureció la represión contra los manifestantes que se congregaban en los alrededores de la sede del Ejecutivo argentino.
El 20 de diciembre de 2001, el argentino Gustavo Benedetto salió del supermercado en el que trabajaba rumbo a Plaza de Mayo.
Santos fue condenado a cuatro años de cárcel e inhabilitado por ocho, mientras que otros siete policías recibieron penas de entre 3 y 6 años de cárcel y cinco más fueron absueltos.
Convencido de que su despido era inminente, se dirigió al centro de Buenos Aires a protestar.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/23/argentina/1464039968_112058.html
