Melania Trump redecorando con su hijastra Ivanka las habitaciones de la Casa Blanca fue no hace mucho material de parodia en Saturday Nigth Live.
La tercera esposa del magnate Donald Trump llegó a EE UU como emigrante en 1996.
Lo que sí admite es que no le gusta que vaya lanzando insultos y palabrotas a la gente, “y se lo he dicho”.
El mismo razonamiento lo hizo sobre la propuesta del candidato presidencial para vigilar a los musulmanes que entraran en el país.
Pero a estas alturas da por hecho que no va a poder cambiarlo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/24/estados_unidos/1456333916_070234.html
