La Premier no es un tigre de papel.
Nuestro fútbol, depredador natural los últimos años, afronta ahora dos competencias: China y la Premier.
Va a ganar mucho dinero, va a resolver su futuro y el de su progenie hasta la tercera generación, pero en esa firma estaba tirando la toalla.
Digamos que todavía sólo es un tigre de papel, y que Mao me perdone.
China es una amenaza para nuestro fútbol, pero sólo hasta ese escalón: el de los que ya sólo pueden esperar dinero pero han renunciado a la gloria.
Fuente: http://as.com/opinion/2016/02/11/portada/1455148532_387790.html
