Las matanzas, icluida la de militares, son el pan de cada día de una tierra sin El Señor.
El Chapo está además, cada día más débil.
Estados Unidos está cada día más cerca.
Una vez capturado en enero, el presidente Enrique Peña impuso como prioridad su extradición.
La única defensa de El Chapo sólo puede luchar hasta «lo imposible» por ganar la última batalla: tiempo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/14/mexico/1476453742_800963.html
