Pablo Escobar y su hijo Juan Pablo frente a la Casa Blanca en Washington DC, en 1981.
Pero entre ellas hay un televidente que lo vivió de cerca: Juan Pablo Escobar, que ahora se hace llamar Sebastián Marroquín.
Millones de personas en todo el mundo siguen la segunda temporada de la serie Narcos que narra con aparente realismo los últimos meses de vida de Pablo Escobar.
«Están inculcando una cultura en la que parece que ser narco es cool».
Al contrario de lo que pudiera pensarse, el hijo de Escobar no está molesto por la imagen durísima que traslada la pantalla.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/argentina/1474656834_899105.html
