Fue una obra magistral, por su inteligencia y su ecuanimidad, que en nuestro mundo quedó objetivada como el Malefakis.
Por todas esas cosas era este excepcional personaje, Edward Malefakis, que acaba de dejarnos.
Al acabar su carrera, Malefakis eligió España como tema de investigación doctoral.
Lo que se necesita es una combinación de ambas cosas más eficaz que la que existió durante la República”.
La madre apenas llegó a aprender inglés y siempre se comunicó con sus hijos en griego.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/22/actualidad/1471887803_632239.html
