En un encontronazo con escasos precedentes entre el Ejecutivo y la cúpula militar, Netanyahu rechazó enfáticamente las tesis del alto mando: “Son erróneas, y a mí me resultan inaceptables”.
Benjamín Netanyahu ha topado con el Ejército de Israel.
El proceso del joven militar, que ha sido acusado formalmente de homicidio por la justicia castrense, ha desatado una agria polémica en Israel.
Una ola de violencia sin parangón en una década ha contribuido a enardecer los ánimos.
Ministros del Gobierno ultraconservador que preside ya han pedido la cabeza de Golan.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/08/actualidad/1462733759_817747.html
