En Cataluña los ciudadanos —ciudadanos con minúscula— no tienen para comer, no tenemos para comprar libros a nuestros hijos.
Es el botín con que ha descoyuntado la dialéctica tradicional del «unionismo» (PSC-PP) y el trampolín que le permite erigirse en lideresa inmaculada de la oposición, aunque Arrimadas se apresura a relativizar su protagonismo.
“Ha habido días que me he planteado que algún día volveré a la empresa privada”»No soy un clon de Rivera ni tampoco una marioneta.
Tiempo para correr, tiempo para viajar, tiempo para cocinar, aunque lo más sofisticado que he cocinado últimamente ha sido un huevo frito.
Creo que Arrimadas ha votado antaño al PP.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/09/30/actualidad/1443643572_218575.html
