La gente real, la que yo estudio, se parece más a Homer Simpson, por lo que yo les llamo Homer economicus”, espeta.
Tras más de 40 años de trabajo, el profesor Thaler ha contribuido a demostrar que Pareto no estaba tan equivocado.
Por supuesto, el estallido de la burbuja tecnológica y la Gran Recesión de 2008 acabaron de evidenciar que algo no funcionaba en la sala de máquinas de la teoría económica.
La teoría económica clásica se sustenta en una idea fundamental: el ser humano toma sus decisiones de forma racional dentro de un mercado que funciona de forma eficiente.
“Creo que la votación fue un ejemplo de lo que yo llamo una arquitectura de elección pobre, en referencia a la manera en que las decisiones se han diseñado”, explica el profesor Thaler.
Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/09/09/sentidos/1473448169_307047.html
