Pero no por ser demasiados los humanos, sino por haber roto el equilibrio de la cadena alimenticia.
Pero, ¿alcanza esto para las necesidades vitales de una familia de cuatro a cinco personas?
Peor que las plagas de langostas, de garrapatas o el virus del sida.
Su estupor me salva de un insulto antes de irme, pues la indignada soy yo.
y estorban las salidas-entradas del Metro con sus puestos abigarrados, y descomponen el paisaje urbano con su presencia miserable… La violencia del hambre se debe esconder para verla lo menos posible.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/17/opinion/a04o1cul
