Podrán ser líderes o no, pero los nuevos dirigentes políticos españoles no se inhiben.
Y es energía fiera, personal y política, la de Sánchez ¡qué contraste con Rajoy, el presidente más entrópico!
Para dilucidar si es justo el pesimismo generalizado, examinemos primero los medios de acción de nuestros jóvenes responsables políticos.
Gracias a las habilidades retóricas de bastantes de ellos, la política vuelve a ser sorprendente, espectacular, mediática.
Sin relevo generacional, el país seguiría cohabitando con la corrupción, y la desigualdad no estaría en la agenda política.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/26/opinion/1456503888_779623.html
