Con esta cita, el mandatario estadounidense concluye una visita oficial a Reino Unido que sigue recabando críticas entre los partidarios del Brexit, indignados ante los cantos de Obama a Europa que consideran una presión inaceptable.
El impacto de la globalización en los trabajadores y la necesidad de dar nuevos pasos para combatir la desigualdad y la pobreza han sido otros temas abordados por Obama y Corbyn durante una reunión cerrada a los medios de comunicación.
Su apuesta es, no obstante, conseguir que se cierre el tratado transatlántico de libre comercio e inversiones (TTIP) como herramienta para «crear millones de empleos y beneficios a ambos lados del Atlántico».
Un comunicado paralelo de la Casa Blanca sí incidía, sin embargo, en que los dos dirigentes políticos creen en la necesidad de que Reino Unido permanezca en el club comunitario.
La prensa local recoge en sus ediciones de hoy la reacción airada de numerosas figuras del sector euroescéptico ante lo que tildan de injerencia en los asuntos internos del país.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/23/actualidad/1461409447_072081.html
