Por ahora, la visita de Obama, con sus muestras de simpatía hacia los anfitriones, más pareciera haber desenterrado a los últimos resquicios octogenarios de la Guerra Fría.
El propósito: “enterrar el último resquicio de la Guerra Fría y extender una mano de amistad al pueblo cubano”.
El presidente Obama ahora ostenta el dudoso honor de ser el único presidente en ejercicio de Estados Unidos que ha posado en decenas de fotografías con uno de los hermanos Castro en la mismísima Habana, en pleno año 57 de su régimen totalitario.
Javier El-Hage es director jurídico de Human Rights Foundation , una organización internacional de derechos humanos con sede en Nueva York.
Obama aterrizó el domingo mientras cientos de activistas (en su mayoría señoras) eran golpeados y reprimidos ante la prensa internacional, que se encontraba en Cuba para cubrir el encuentro.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/28/estados_unidos/1459194070_312796.html
