Ambos profesionales han perdido su trabajo, ya que como explica la firma en un comunicado, “con esas relaciones comprometieron su independencia”.
Enamorarse de alguien en la empresa puede acarrear duras consecuencias.
Por último, y en el caso de que el idilio no llegue a buen puerto, debe gestionarse con madurez una posible ruptura, “tratando de que no interfiera en el trabajo”, sentencia Fernández.
Además, recuerda, es vital que esta relación no choque con el código ético de la organización.
Únicamente hay pautas de actuación o modelos de prevención para saber qué hacer si se da el caso”, señala Gabeiras.
Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/09/20/sentidos/1474390697_250431.html
