Durante años, Colombia ha sido el laboratorio de estrategias de guerra que se han desarrollado en el plano internacional, como lo fue la creación de estructuras paramilitares en la lucha contrainsurgente.
Treinta años después, la sombra del paramilitarismo sigue presente en la víspera de un acuerdo de paz.
En el pasado, esas estructuras fueron la principal amenaza a los procesos de paz que fracasaron con las Farc, incluyendo el proceso en Uribe (Meta).
Las negociaciones de paz tienen un significativo consenso en el exterior, pero en el país enfrentan desafíos.
A mediados de la década de 1980, los paramilitares, junto a agentes del Estado, asesinaron a más de 5.000 miembros del movimiento político Unión Patriótica, que promovía la solución dialogada al conflicto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/28/colombia/1461797998_082037.html
