Así, hasta 400 animales han perecido en extrañas circunstancias desde 2009 en el apodado «zoo de la muerte».
Esta conservacionista australiana lleva acusando a la dirección del zoo de Surabaya de negligencias desde que se hizo cargo del cuidado de Angeli, leona que se salvó de una muerte segura en 2012.
Pero la nueva praxis no duró mucho y el equipo de gestión del zoo fue sustituido el año pasado.
Shasa amaneció muerta en su jaula del zoo de Surabaya el viernes 14 de agosto.
Mientras tanto, los animales del zoo de Surabaya aguardan un futuro aciago.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/30/planeta_futuro/1443621394_766300.html
