El revuelo no tardó en llegar y puso en evidencia las delicadas costuras de la política francesa.
La ropa no hacía al hombre, pero le significaba como rey, campesino, sastre, soldado o cura.
«La ropa tiene un significado político porque afecta a las relaciones entre ciudadanos.
Julio César y Octavio Augusto determinaron que solo los senadores pudieran llevar togas con bordes morados, para diferenciarse del común.
Llovía sobre mojado: la carestía de los precios que la Corona intentaba paliar sin mucho éxito hacía cundir el descontento.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/09/15/actualidad/1473958081_490636.html
