Apple ha distribuido 1,1 millones de relojes, comparados con los 3,6 millones del mismo periodo en el año anterior.
Ahí es donde compañías como Garmin o Under Armor han encontrado su exitoso nicho: entre el espacio que dejan las pulseras deportivas como Fitbit y los relojes inteligentes como el Apple Watch.
Tras varios intentos, comienza a quedar patente que los fabricantes no están logrando atraer al consumidor pese al gran número de propuestas, funciones y precios que pueden encontrar en el mercado.
Sus funciones, que suelen ser una réplica limitada de las que encontramos en cualquier terminal, no ayudan a despertar ese interés.
Lejos queda aquel Mobile World Congress de 2015 celebrado en Barcelona donde numerosas marcas centraron sus principales novedades en este mercado.
Fuente original: ¿Por qué cae la venta de relojes inteligentes? | Tecnología | EL PAÍS
