Desde el 1 de julio, los funcionarios públicos portugueses trabajarán 35 horas semanales, cinco menos que hasta ahora.
Este aspecto ha sido el más controvertido entre la mayoría parlamentaria y al final se ha decidido que el ministerio correspondiente y los sindicatos adapten las 35 horas a cada caso en un tiempo prudencial.
Desde 1988 el funcionario portugués tenía un horario laboral de 35 horas semanales; pero en septiembre de 2013, el gobierno de centroderecha, PSD-CDS, -con la troika en el país- lo aumentó a las 40 horas sin compensación económica.
Extensión al sistema privadoLa izquierda quiere las 35 para todos los empleados públicos, pero también para los privados.
Una condición fundamental del Gobierno de António Costa para la implantación de las 35 horas era que la reducción no supusiera un aumento del gasto público; pero eso es inevitable en la Sanidad Pública.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/02/actualidad/1464876347_923361.html
